21 de septiembre de 2010




EL DEFINITIVO ADIÓS

De aquellos momentos al alba
sólo quedan lágrimas desprendidas
un recuerdo desterrado y un te quiero
en el definitivo adiós de la desdicha.

Jugamos al amor en la materia
jugamos con el fuego de lo eterno
fuimos viajeros de caminos compartidos
sin saber valorar lo que teníamos.

Compañeros de viaje hacia el abismo
y al despertar del letargo de los sueños
comprobamos que los sueños son ilusiones
Sólo ilusiones que quedaron en el camino.

Hablamos de tantas cosas sin sentido
no queriendo ver la verdad del desaliento
Historias olvidadas en el recuerdo
de otros tiempos felices ya pretéritos.

Tantos sueños perdimos en el camino
tanta vida compartida y tanto silencio
que sentimos el don de lo impreciso
sin de darnos cuenta que el amor no es eterno.

De todo lo que tuvimos no queda nada
en la nada se ha quedado hasta el silencio
porque no puedo callar ya por más tiempo
que lo nuestro se esfumó igual que el viento.

De llantos y gemidos queda el recuerdo
de unas lágrimas perdidas en el desierto
Tanto desamor donde tanto amor hubo
tanta felicidad y tanto anhelo.

Hoy de nuevo hago mi equipaje solo
acompañado por mi dolor y tu recuerdo
De sueños carentes y sin futuro
porque mi vida se quedó en aquel gesto.

Mi risa se me fue aquella noche
a otro limbo distinto y lejano al que vivimos
Ya no tengo tu amor ni tú el mío
y la tristeza me embarga en mi silencio.

Este silencio que ahora me acompaña
porque tus risas quedaron tan lejanas
que jirones de niebla plateada
ensombrece esta luna iluminada.
En la lluvia se pierden ya tus besos
sólo me quedan grabadas tus palabras
diciendo el último adiós entrecortadas
Palabras preñadas de dolor y lágrimas.

Y en ese definitivo adiós
entrecortado
se cobijan mis sueños
y mi mañana.



Alexander Ulloa