17 de septiembre de 2010

LA MUSA DE MI INSPIRACION

 
 
Por un beso de tu boca,
me encuentro cautivado,
mi mente se encuentra loca,
y mi corazón atrapado.

Por una sonrisa,
de tus labios suaves y delgados,
mi alma se encuentra sumisa,
y mis pensamientos opacados.

Me he convertido en tu fiel servidor,
como nunca imagine serlo,
te he entregado todo mi amor,
y habeses no puedes creerlo.

Eres la única en mi vida,
la dueña de mi corazón,
no hace falta buscar otra guarida,
si en ti encuentro todo sin excepción.

Te quiero con toda mi alma,
de ti no me quisiera apartar
y esto hace tener mi mente sin calma,
añorando el momento en que te vuelva a besar.

Con ansias espero el regreso al hogar,
como siempre lo he hecho,
donde libremente te puedo amar,
donde compartimos el lecho.

Dieciocho años de convivir a tu lado,
han sido toda experiencia
y aunque no siempre flores he cosechado,
si han estado llenos de magnificencia.

Y aunque el tiempo ha transcurrido
aún sigo tan enamorado,
como el primer día que te vi
por tu carácter aguerrido,
por la forma en que me has amado,
gracias a Dios te conocí.

Has alegrado mi vivir,
has cambiado mi pensar,
me has enseñado a reír,
me has enseñado lo que es el amar.

Te amo querida esposa,
hasta el último momento de mi vida,
por ser o no cariñosa,
por arriesgarte conmigo en forma atrevida.

Atrevida por mi forma de ser,
en los años de juventud,
por enseñarme a entender,
a pagar el mal con gratitud.

Te quiero por lo que eres,
y lo hago con todo el corazón,
sabiendo que tu también me quieres,
te conviertes  en  la musa de mi inspiración.