17 de octubre de 2010

Sueños perdidos

 
 
Todo es bello
hasta que deja de serlo,
todo se vuelve negro
cuando el blanco
destiñe estrecho.

Calabazas nos daban
los campos de marras,
más sólo calaveras trazaban
las navajas resueltas,
las que no se escarchan.

Dolor, cantan los gritos del risco,
silencio, callan los tiempos muertos;
serán gritos o silencios
los sonidos que acompañen
a los sueños...

Divagan, por los pasillos de los entendidos,
las neuronas, arriba y abajo; caen en la hora,
que es la de la alborada de la anochecida,
y salen dispersas a buscar su despensa
donde voraces saciarse a expensas
de las cosechas efímeras del imaginar
de las almas perdidas que por el universo
eluden a los rumbos imanados que guían.

17/10/2010