20 de noviembre de 2010

CALLES MOJADAS




Ando calles mojadas
por la lluvia impertinente
que visitó la ciudad
por la gélida madrugada.

Los álamos avergonzados
de la triste desnudez
que les dejo la viudez
después de caídas las inquilinas
de sus cálidas ramas,
recogen abiertas sus palmas
las gotas que se pierden
de camino a la nada,
para regalarlas cual tesoro,
a quien tenga a bien
buscar bajos sus abrazos
el calor de los rescoldos
que deja el abandono..

Y busco donde fijar
el vacío de mi mirada,
a que esquina entregar
la pena que me asalta,
donde abandonar,
esta página ya pasada
a fuerza de esperar
lo que nunca ya será
historia consumada.

Y no miro atrás,
desafiando a la llamada
que de lejos hacen
los recuerdos a mi alma,
pasan lista y no responden,
aquellos besos dados,
aquellas miradas entregadas,
los gestos de deseo,
cuando en mi cuello penetraban,
las promesas vanas,
que bajaron por las alcantarillas,
como bajan las ratas
cuando de las riadas escapan.

Y por no mirar al suelo,
testigo mudo de los pasos
de mi desconsuelo,
alzo la vista cansada
y con mis lágrimas saludo...
a las tormentas que transitan,
a lo lejos dibujadas,
por los cielos que conocen
el dolor que me conduce
por las calles mojadas.

Elizabetta
Nov de 2010