15 de noviembre de 2010

Triste soneto...

 
 
Suenan suaves notas del corazón
palpitando recogido en tu imagen,
esperando no se sabe en que margen
del otoño, vuelos de la razón.

Encabritadas las nubes que emergen
acosos del brío de desazón
que derriba la calma, cerrazón
de los rayos de sol que se sumergen

en las infectas aguas de la charca
en que amanece el océano inmenso,
en otras horas, de los vivos sueños.

Mi vida se va yendo con la parca
en que recuperar calmo ese verbo
eterno que alimente mis ensueños.

14/11/2010