17 de enero de 2011

ANTES QUE EL DIABLO, SE DE CUENTA

Huyamos,
antes que el
diablo se de cuenta,
que aun estamos
vivos, sanados,
amorosos, leales,
mas que en el infierno
del Dante;
hoy me toca huir a mi,
no preciso
su mano, aterradora,
ni su mieses
mentirosa, ni sus palabras,
ni nada;
huyamos,
antes que el diablo se de cuenta,
de nuestras paginas
dañadas,
en el progreso
de la infamia,
de la mala impresión,
huyamos!
antes que el diablo se de
cuenta,
que estoy, estamos,
vivos,
reyes de las
utopías,
los poetas y sus cantos!
huyamos y cerremos
la puerta, en el rincón
ultimo,

 

de nuestra casa
solitaria,
en la colina
donde el mar,
pega pega, pega,
con oleaje 
iracundo, sobre
el abismo, existente
entre vos,
y el diablo,
que nos mira, simplemente,
pero a vos,
te digo:
que no quiero verte,
que no quiero, diablo