17 de enero de 2011

EXTRAÑO

 
 
Extraño tus caderas de mar
frotándose en las arenas de mi inexistencia
tu “VOS” casi inaudible
y esa caricia-promesa que se me ha vuelto comezón
tanto como para beberte febril
en mis mañanas más luminosas
o mis noches más densas
saboreando el brillo de tus ojos
el dulzor de tu sonrisa
eso “ÚNICO” que me representas

extraño, sobre todo ese “YO”
que - a fuerza de libertad y labios con sesos -
has hecho de mi.