23 de agosto de 2010

LLEVO LOS OJOS

 
 
Llevo mis ojos
cargados de ver,
cansados de llorar,
pacientes de brillar,
-he llorado tanto!-
que no se como
llorar
acá
y
ahora,
por lo que lloré
siempre;
el abandono
duele
mas
que la muerte,de tantos!
quise gritar,
en el momento
de la pena,
pero la pena
partió,
igual
que un
abandono mas;
quise recatar,
restituír,
recomenzar,
tantas veces!
y
el abandono
estuvo
una vez mas,
ahí,escondiéndose,
sin ojos,
sin besos,
sin abrazos,
sin consuelo,
sin mas,
apareció
el abandono,
siempre,siempre,siempre!
y de que vale
que mis ojos,
lo conozcan?
pues de nada,
pues te suelta
la mano,
quien sea,
y aparece la amiga
del abandono:
la inmensa soledad,
y es como caer,
en caída libre,
de un monte muy
erguido y alto,
sin
paracaídas;
el abandono
debería haber
titulado estas
palabras,
impiadosas,
mas conmigo,
que con vos!