30 de septiembre de 2010

DENISSE




Tengo tantas ganas de escribir,
ya que tengo mucho que contar,
pero aún no puedo decidir,
por donde he de empezar.

Pues me embarga la felicidad,
que el amor me ha otorgado,
lo deseaba con ansiedad,
y Dios me lo ha obsequiado.

Ahora más que nunca tengo porque vivir,
por quien cantar,
a quien escribir,
y a quien mimar.

Hoy escribo por mi pequeño retoño,
por el fruto que da el amor,
por ella, que de mi vida es el meoño,
pues la quiero con fervor.

Escribo por mi nena,
por mi roció de flor,
la que mi corazón enajena,
con dulzura y amor.

Mi hija, es un pequeño capullo,
que algún día se convertirá en flor,
y será mi máximo orgullo,
pues se que me cubrirá con su amor.

Por el momento, solo es mi pequeño bodoque,
dueña de mi querer,
dulce como un albaricoque,
y hermosa como en el mar un atardecer.

Denisse es su nombre,
y en mi mente suena noche y día,
como la dulce melodía,
que alegra a este hombre.

 
Nuevamente a Dios he de agradecer,
la dicha que me ha brindado,
al dejarme obtener,
una hija que tanto había deseado.

Ya no quiero redundar,
en todo lo que he expresado,
será mejor aquí terminar
este poema que el corazón me ha dictado.

(Poema del recuerdo, 17 años atrás)