26 de septiembre de 2010

Orgasmo en la Orilla

 
 
Cuando sube la marea
Y el bajel de mis deseos
Se asoma por tus playas
Salpicando cada tramo
De tu piel libidinosa.

Me empalago de lujuria,
Naufragamos sin saberlo
En caricias licenciosas,
profanamos uno a uno
soterrados recovecos
de pieles agitadas
por la furia de las olas.

Olas  que nos mecen
en un vaivén que deja
en el eco de su música
el gemir de nuestras almas .

Sublimadas  contorsiones
que se esfuman y me legan
un sabor de sal y nácar
impregnado entre los labios.