28 de septiembre de 2010

Se fue el ruiseñor



Se fue el ruiseñor buscando tu penitencia,
sus cánticos ya no sonaban ayer en la hora en la que partías de mi alma.
Se fue y el silencio te escucha,
háblame pues ahora despacio de tus palabras,
y si no es con voz, exprésate con las miradas ciegas del destino.
¡Habla mujer! No te calles nada,
No dejes para otro momento el decir que ya no me quieres.