19 de octubre de 2010

MI PIEL...


 
Mi piel cada día
pregunta por ti
toda distante y fría,
se resiste a ser sentida por mi.

Yo la explico en cada roce
que hace tiempo que
el camino que a sus dominios trae
no recorres,
que lo cambiaste por otros senderos,
menos serenos,
mas delirantes.

Ella no me contesta
no quiere mirar
ni siquiera los poros abrir,
para respirar,
para que la sangre,
que la alimenta,
la vuelva a alcanzar..

A veces se eriza,
y no de emoción
si no de desdicha
y triste desesperación,
con ello esperando
obligarte a acudir
a calmar su desazón.

Cada día la ofrezco
las mejores esencias,
los mejores aromas
que la salven de la desesperación
del frío y eterno invierno
en el que ha convertido
tu falta de atención.

Mi piel se siente
dejada a morir
descamándose a cada paso
abriéndose en grietas,
seísmos de tormentos por ti,
sin querer asumir
que no volverás a rozar
cada pliegue, cada rincón
como si de tu existir fuese
la única razón.

Y como roca
a la que solo destruye el tiempo
en gota a gota
espera infinitamente
tener cerca de nuevo tu boca,
y sentir en cada roce
como late con fuerza junto a ella
tu corazón..

Elizabetta
Agosto de 2010