19 de octubre de 2010

Ansiedad (Relato)

La cena trascurría en un clima agradable y acogedor, los leños del hogar ardían amablemente y su calor nos envolvía con un abrazo suave.
Tocamos varios temas pendientes relacionados con nuestra amistad. El reloj continuaba su marcha implacable en el paso de las horas poniéndole música de fondo a la velada de la cual estábamos participando. El monótono tic-tac fue tapado por la vos de AZUCENA, como si su timidez sacudiera su frágil y femenina humanidad.
-¿otro café? Fue su pregunta, no tardando mi negativa responder a su ofrecimiento argumentando lo difícil que seria conciliar el sueño y el día ajetreado que tendría por delante.
La vos de ella volvió a sonar confirmando las tareas que tendría mas tarde. ¿Tienes razón ¿ya es muy tarde?, debo marcharme, ¿pero? No puedo mas hablar contigo sin pedirte aquello.
¿MIGUEL?, sonó su vos con más fuerza, ¿a que te refieres?
A aquello que tanto estoy buscando?
¿MIGUEL?,. Volvió a sonar su vos, habla mas despacio que pueden oír mis padres.
-Pero, AZUCENA, la necesito, no es un capricho, es una necesidad, la quiero usar, gastarla, abusar de ella, saber que la tengo después de tanto tiempo.
-¿MIGUEL?, podes hablar mas despacio ¿por favor ¿tu atrevimiento abusa de esta amistad, ¿al final son todos iguales?
-. Claro que si contesto MIGUEL, quiero seguir abusándome de esta amistad, por eso no seguiré hablando contigo sin pedirte aquello que me prometiste.
El nombre de tu casilla de correo.


Robi