5 de octubre de 2010

A TU YO POETA

 
 
Me vuelvo tu sinónimo
tras este cristal de ratas
ateo de pronombres,
incapaz de perderme de tu brisa

sé, en esa efímera línea que nos converge
que sabes quién soy, que sé quien eres
que no hay nada que explicar, y ni hacen falta las presentaciones

es llegar y gozarnos en palabras
vibrando en tonos inaudibles
sorbiendo hasta las migas que caen de esta poesía
que abunda en nuestras mesas

más allá y más acá
quedan los rostros, las edades, las procedencias
el sabernos sinceramente iguales a pesar del género
atrevernos a vernos prójimos

y está la ternura en tu silueta
tu visión de halcón, la pasión, la agudeza
y mis intentos

cada cosa encajando en ese exacto instante
donde la magia se hace receta, la euforia tacto
el latido: una porción plausible entre manos y horizonte

y tu voz, invisible de sonido, se me cuela en los resquicios de mi frente
nadándome en esferas rojas y habilidad fenicia
dejando a mis afueras tu enfoque más afable
tus dedos enredados en mis ojos
el estreno de nubes y raíces
la caricia sin perdices, ni final