24 de enero de 2011

De repente

           
 
Dedicado a esas mujeres que se
           encuentran con el odio de repente.


De repente,
una mano acecha,
en su cuerpo hace brecha,
sin motivo aparente.

Siempre es así,
de repente,
insultos y vejaciones
y con sus acciones,
más humillaciones,
intentando dominar a su antojo,
dejándola echa un despojo,
para dejar contento su interior,
ese interior podrido,
que huele a basura,
que huele a odio y amargura,
que es la nulidad humana.

De repente,
todo se acaba
cuando la persona da la cara
y se enfrenta al mal,
ese mal que parece anormal
costándola la vida a veces.

¿Por qué alguna vez de repente, no abrimos ya los ojos?.
Diciembre de 2009