29 de enero de 2011

VIENTOS DE AMOR



Amanecía entre lejanos vientos solanos,
el sol aparecía entregándose a los trazos
que hacían amorosos con sus cálidos brazos
dulces molinos que gobernaban los llanos….

Tu boca entregada marcaba en mi piel los planos,
a seguir hasta el mediodía por los abrazos,
cual moriscote cálido que atiende a los mazos,
suplicando el dulce néctar de dorados granos,

llegó en esa tarde cuál tardío toledano...
Suavemente mi cuerpo buscó tus autorías,
ábrego amor en la tarde, llegó de tu mano.

Y la fría noche vino a parir cierzo en vano
nada pudo con los sentires que a mi traías,
desbordaron laxos deseos en mi altozano.


Elizabetta

Enero de 2011