27 de febrero de 2011

En todo este tiempo


 
En todo este tiempo alguna vez, te acordaste de mí,
Recuerdas al tonto que jugaba a columpiarse en los teléfonos,
Cuando iluminaba tu pobreza, tratando de atrapar con sus naves una palabra,
Recuerdas, ¿me recuerdas?,
Recuerdas, al encegado gigante que te vio desnuda, sin piel, sin bocas, sin máscaras,
Quien esperaba en una hoja en blanco tan solo una palabra…
Una pequeñita, insignificante,
Una mendiga que dijera un te extraño….

En todo este tiempo, alguna voz
O alguna vez,
Sentiste una pared insoslayable que detuvo
El engañoso ritmo de tus pensamientos,
Mientras yo me quedaba en mi barco,
Buscando un horizonte en donde estrellar mis carabelas,
Mientras yo regurgitaba las horas,
Buscando en otro gastado sexo
Lo que solo aprendió a florecer en tus manos.

En todo este tiempo sentiste mi llanto
Te abrieron los ojos,
Te entregaste a mis horas,
Aprendiste a no seguir tus pasos,
A tapiar los oídos,
A buscarme entre los muertos
Y a llamarme sin mover los labios

En todo este tiempo,
Dímelo…
Sentiste la falta de mi sombra,
Hallaste entre tus senos,
Aquellos desinteresados cuadernos
Que enterré en ti
En verdad, no mientas,
Soportaste el peso del mundo en los hombros
Di que sí,
Se sincera, no me mires
En todo este tiempo alguna vez, te acordaste de mí…

Juan Carlos

P.D. He traído aquí este hermosísimo poema que me llegó hoy de un gran amigo para compartir con vosotros su belleza y ternura.

Su Blog es un lugar increíble, que merece la pena conocer:
AURORA BOREAL