18 de febrero de 2011

TANGO...



Escucho a diario las notas de aquel tango,
que en las calles miserables de la vida,
sonaban mientras cogías mi cintura,
como si fuera la balsa salvadora,
de tu naufragio en las noches oscuras…

Resuenan con arrebato sus notas en mi alma,
y una a una en mil sensaciones estallan,
me traen el dulzor de tus ojos,
cuando en los míos se clavaban,
mientras amor para tus manos ansiabas…

Dejabas huellas de tus dulces pasos
por los anchos caudales de los deseos
que al ritmo de tus sones empapaban,
los bordes de los senderos de mi cuerpo….

Tus labios a mi espalda susurraban,
la melodía que a la danza acompañaba,
anticipaban los pasos del baile,
que tu cuerpo en el mío dibujaba…

Y nos amanecía el día en las ventanas,
y alfombrados quedaban mis sueños de la mañana,
con la esperanza de tu regreso a mis terrenos,
como regresan los tangos al alma,
cuando nacen los amores por despecho…

Elizabetta
Feb. de 2011