30 de mayo de 2011

NO PUEDO SER AJENO



Quisiera ser como un niño,
de aquellos por sus padres anhelado,
recibidos con todo el cariño
que algún otro ha deseado.

Como quisiera ser un pequeño,
que vive de sus fantasías,
el cual no tiene problemas hasta el cuello,
aquel que vive pasiblemente sus días.

Ser inocente de nuevo,
no tener en mente malicia
o pensamientos que a expresar no me atrevo
y viviendo en un mundo lleno de injusticia.

Ser pequeño para gozar de ignorancia,
para expresar libremente mis pensamientos,
manteniendo la tolerancia
en un planeta lleno de actos violentos.

Ser un niño por segunda ocasión,
lleno de sonrisas por doquier,
para compartir mi corazón,
fácilmente con cualquier otro ser.

Ser otra vez un crío,
sin tener preocupación alguna,
no ver la vida como un desafío
no ver que mi planeta existe la hambruna.

Quiero ser de nuevo un pequeño,
no, porque no me interese lo que pasa,
más bien porque no puedo ser ajeno,
a los problemas que a muchos quitan el sueño,
que afectan su hogar, su casa
y la pobreza que cada vez gana más terreno.

Porque no puedo hacer caso omiso,
a las calamidades de la naturaleza,
a las bestialidades humanas,
en donde el hombre se ve sumiso
por aquellos que poseen riqueza,
por aquellos que complacen sus necesidades vanas.

No puedo ignorar una carita chorreada,
pidiendo con su manita un pan,
siendo por muchos despreciada,
pues suplica y no se lo dan.

O tal vez ver a una madre llorar,
porque a su hijo han matado,
crimen que en la impunidad ha de quedar,
pues el testigo guardando su vida mejor ha callado.

Hay tantas cosas que podría mencionar,
que quizá pasan en tu comunidad,
casos y cosas que no se pueden ignorar,
pero que no se pueden solventar en soledad.

Pero también quisiera ser como un niño,
para poder entrar al reino de los cielos,
donde nos aguarda con cariño,
el Dios de nuestros padres y abuelos.

Por eso solo me queda orar,
esperando que mi plegaria sea escuchada,
para que todo un día se pueda cambiar,
para que la sociedad realmente sea civilizada.