17 de julio de 2011

Conquistas



Date cuenta mujer
de todo este canto,
de toda esta sed,
pasión y arrebato.
No olvides que sé
y que siempre ando
oliendo tu piel
y detrás de tus pasos.
No pretendas esconder
lo que ya he ganado:
…que siempre tú estés
pegadita a mi lado.
Allá en la sartén,
donde frío los ajos,
donde invento un harén
con tu vientre, pechos y labios…
se incendia el ayer
y tú cocinas mi costado.
Vamos a aclararlo bien.
Que yo ande hoy, solitario,
nada tiene que ver;
estas son cosas del pasado
¡tú has sido siempre mi mujer!
Porque siempre, siempre, te he conquistado.




Ardores

Se me calienta el verbo
con sólo imaginarte,
con presentir tu aliento
y tus ganas de abrazarme;
entonces necesito hielo,
nieve o un estanque
para enfriar los nervios
y no incinerar las calles.
Te pienso y brota fuego
en cada palabra que sale,
porque ya no son pensamiento
sino sonido inflamable.
Sólo imagina el rojo hierro
quemando los mares,
o al infinito cielo
salpicado de anaranjadas aves…
nada con este incendio,
nada es comparable.
Por eso cojo al vuelo
la sensación de tu carne,
la pongo en un pañuelo
y para que el ardor pase
calladito lo muerdo.

Les dejo su Web para que lo visiten, un gran Poeta.