21 de agosto de 2010

PUERTAS DE MADERA

 
 
He de cerrar
mis puertas?
las del pensamiento?
las de amor?
las del dolor?
apenas tres son,
y no me gusta,
percibir
detrás de la espalda,
ese ruido seco,
que hace una puerta,
cuando la cierra
el viento,
mi viento,
porque a parte
de mis cuatro puertas,
tengo el viento
que no comparto,
la luz de la mirada
perfecta,
el sol en el poniente
y por eso el viento
es mío, como
la tierra, como el agua y las estrellas
consideradas,
heladas permanentemente,
asiduamente;
hoy estoy
regalando puertas;
tomen aquella
que mas les guste
y llévensela de acá,
adonde sea!