8 de septiembre de 2010

Regalo Grandioso

 
 
Tres hermosos retoños
el Señor me ha concedido
el último a pesar de tantos otoños,
que mi ser ha vivido.

Dos hermosas rosas
y hermoso colibrí,
dos niñas cariñosas
y el varón que siempre pedí.

He sido bendecido
con tan linda descendencia,
de la cual me puedo orgullecer,
ya que alegraron mi mundo aburrido,
con su juegos e inocencia,
que por supuesto habeses me hacen enloquecer.

Me siento congraciado con la vida
por todo lo que me ha dado,
pues aunque se acorte mi partida,
mi huella en el mundo he dejado.

Que felicidad ver a mis hijos
compartiendo en el hogar
y aunque algún dia se vayan lejos,
siempre los he de amar.

Me siento sumamente dichoso
y con Dios agradecido,
por darme este regalo tan grandioso
con el cual me ha bendecido.