5 de septiembre de 2010

 
 
Una de las cosas más hermosas con las que puede premiarnos la Naturaleza, es la visión de una mujer embarazada.
En ella se condensa toda la historia de la vida... ¡Respétala!



A una mujer embarazada


En tu cara se refleja
un halo tan luminoso,
que hasta al propio sol le deja
triste, apagado... brumoso.

Rebosa en ti la alegría.
Vives llena de ilusión
y en tu cara, se diría
que asoma otro corazón.

Al mirarte lo comprendo.
Eres rosa florecida,
porque en ti ya está latiendo
la flor de una nueva vida.

Estás hermosa... ¡Dios mío!
a más de felicidad,
te da empaque y señorío
tu pronta maternidad.


Juan Francisco


http://juanfbravoreal@hotmail.com/