3 de noviembre de 2010

Obra de arte...

 
 
¡UNA OBRA DE ARTE SOY YO...!


Cantaste a la luz de la lluvia
en la tarde desperezada,
de siesta profunda,
arropada en los sueños
que se mecían en tus pechos,
hermosos manjares,
jardín de las ambrosias,
donde se me pierde el sentido
bajando por tu piel mis labios ceñidos
que recorren el estremecer de tu cuerpo,
que esbelto llama, desde las entrañas,
a las caricias delicadas tanto soñadas...

Y los labios temblando
entre tus muslos esperan
el agasajo sediento de mi boca
que en ellos se emboca
sorbiendo hasta la ultima gota
que rezuman tus esencias
al gritar de los gemidos...

Y tu sexo busca
los besos que regalan mis labios
al monte de Venus de tus anhelos...

Se mecen los cuerpos al compas
de la brisa del puerto,
que trae la primavera,
meciendo las caderas,
engendrando el placer,
sazón que oculta la desazón
en el sofoco del color,
de tus mejillas doradas,
tus ojos perdidos y
mis labios en los tuyos...
Silencio de los gemidos,
gritos incontenidos,
Y el mecer nos sube a los montes...
Y nos baja a los abismos...
Entre los rayos de la tarde
se derraman los sentires callados
de los cuerpos desarmados
por el placer desbordado...

Es el orgasmo, inalterado
por el largo desmayo,
de tu cuerpo sudoroso y
preso de la lujuria escondida
bajo esos ojos en un lucero perdidos,
obra de arte de la natura divina
que claman tus cielos...
Y proclaman mis infiernos...
Hermosa obra de arte...
que tiemblas entre mis dedos...

03/11/2010