14 de noviembre de 2010

SOLEDAD....



Soledad que a mi acudes
callada, sin decir nada
te instalas en mi vida
ocupando todo el espacio
que domino desde mi mirada.

Soledad si decides quedarte
largo tiempo de silencio
dime al menos, sin reparo ni miedo,
cuando terminará este infierno
en que momento te has de ir
a buscar otro dueño.

Yo a cambio te mantendré ocupada
te alimentaré de mis recuerdos,
te abriré mi alma aún hecha pedacitos..
¡espero no te importe!
y te nombraré fechas
en las que lucía,
mejor y más acompañada,
cuando nada anunciaba este desastre.

Cerraremos puertas y ventanas,
que nadie sepa quien te acoge,
que las miradas ajenas
se alimentan de envidias
de cualquier tipo y soporte.

No te importe llegar a cualquier hora,
siempre serás bien acogida,
al menos quiero que siempre
me quede tu compañía,
que por estar sola no se diga
que no tengo a nadie
en esta hora incierta,
donde cierta es mi agonía.

Elizabetta
Mayo de 2010