19 de enero de 2011

A LA DERIVA...



Y recogidas las velas,
navego mar a dentro,
mar de soledad
dónde nada pierdo
porque nada tengo
dónde nada llega,
porque nada espero,
dónde nada me llama,
porque a nada me entrego…

Ligera la bodega
de sueños y deseos,
apenas el timón y el poste vigía
para acertar el rumbo
a dónde me lleva…ésta mi vida,
entre cantos de sirenas
y faros a lo lejos,
que mas que guiar
ayudan al embarrancar,
en las noches oscuras,
en los arrecifes nacidos
con los restos perdidos,
de las almas mas duras.

No hay valientes que en la aventura
osen acompañarme ,
por miedo a los salientes
de cabos y malecones,
que dejan la quillas,
de buques sin comandante,
abiertas en canal,
sangrantes las heridas…
en la inmensidad de las luces,
que solo a lo lejos se divisan,
en este mar de la soledad
buscada con rebeldía…

Y quizá la Luna amiga,
tenga a bien acompañarme,
y quizá el Sol compañero,
tenga a bien enseñarme,
el camino al horizonte,
donde no existan los recuerdos…

Más he de preferir,
como último recurso,
de éste mi existir,
una balsa a la deriva,
que un velero bergantín
donde más que capitán
solo sea polizón..de otro vivir…


Elizabetta
Enero de 2011