21 de enero de 2011

SONES...



Miro alrededor y no esquivo lo que trajo el destino
una tarde cualquiera de mano de un vecino
del carril de esta carretera que a ninguna parte lleva,
y aún refuerza el empeño en sus riberas,
en hacer crecer como amapolas eternas,
los gérmenes que con su belleza,
nos entretiene y sugiere no perder el norte….
de lo que se sueña y no nos pertenece
de lo que se gana sin suerte,
de lo que se conserva y se pierde,
de lo que se regala y sostienen…
los aplausos regalados..de todos los presentes…

Y aún siendo el caso de darse sin reparo
batallas entre molinos y algún hidalgo
que dejó el arraigo a las palabras y sus significados
por los fríos páramos gobernados sin piedad
por genios amaestrados en el arte del desprecio
a la fe de todo lo que aquí muestro,
nacido de un alma, …siempre maltratada,
escapando por los pasillos de la vida,
siempre con heridas, siempre en cabestrillo…

Marcamos los sones a clavos y martillos,
iniciamos la melodía y no nos advertimos
de los encajes que llevan en sus hilos
de manera indeleble, la marca del destino
a veces hermano, …a veces enamorado amigo,
las más, enmascarado y vil diablo,
que nos aboca al mortal pecado
de contar todo lo que nos viene dado,
y en ocasiones llega…como regalo envenenado..
con el dulce veneno …del sentir sin cortapisas,
de contarlo sin estrofas ni medidas….
de celebrar la feliz coincidencia que en regalada sorpresa
nos eleva y nos lleva a los cielos alfombrados..
con todos los vocablos…bien acentuados..


Elizabetta
Enero de 2011