9 de febrero de 2011

VERDE, COMO TRIGO VERDE

 
 
Que raro momento,
recordar,

según creo
una vieja canción;
las mieses están a punto,
los silos rebozan
granos,
el pasto está chamuscado,
por el calor
reinante,
la mesa azul-oro
está servida,
con un buen
vino, de cosecha
y mis ojos están enmarañados 
entre los ojos profundos,
en tu sexo
erguido,
en el instante que
se espera,
sobre los campos,
de uvas, llenas,
racimos, para comer...
y en vos, en mi,
un lazo que no
se corta, estamos,
presentes en el coito,
a dúo, inteligencia
de tu parte el esperar,
así jadearemos

 

a dúo,
tu sexo-el mío!