30 de julio de 2011

OSADA AVIDEZ



Exquisito peregrinar de tus manos

por las fronteras de mis desvelos,
agasajo de tus labios hechiceros
que posados en los míos
se transforman en acantilados de sueños
y en el arte que esgrime la osada avidez
con que me transitas cuando te digo
“te quiero”.
Con el tiempo detenido entre tus brazos
me hago molde de arcilla, arena y canto
abarcando la amplitud del universo
que delimita tu confín con mis arcanos
mientras besan los renglones de mis versos.
Y en la embriaguez de sentirte recorriendo
las distancias que te ofrezco sin reservas
con mi alma que a la tuya se encadena
me consumo entre las llamas de este amor
que sin querer con tu mirada
me condena.





SILENCIO
 
Silencio
La noche me envuelve en sus fantasmas
de lienzos ungidos con desvelos,
las horas se anclaron en las sombras
opacando las distancias con la negrura
de su velo.
Escucho la sordina de los muertos
que me rodean entre muros,
que no saben de transparencias
robadas ni lamentos,
pero que se erigen en altares profanos
revolviéndome un eco sigiloso
parido de tormentos.
Silencio.
¿Acaso son las voces del pasado
que en su taciturna letanía
y en su andar acompasado
acortan las distancias de sus largas
travesías?
¿O es quizás el viento que convierte
este silencio de la noche en presagios
ahogados en terribles agonías?
No. Yo sé que no.
Es el verbo que no duerme ni en la quietud
de la noche, ni en las lumbreras del día,
es la imaginación que fértil se hace luz
a la luz de la armonía,
y en el aire que respiro noche estrella
noche bella en su dúctil melodía,
palpito el lucero del alba que ha nacido
porque ya es verbo y ya es de día.




EL ADIÓS DE LAS MARIPOSAS


Intuyo mariposas de invierno en tus ojos,

mariposas que no saben de estaciones
que aletean en derredor de tus pupilas
deletreando tus contornos a su antojo.
¿Qué puede hacer la flor del cardo ante el
poderío de la rosa?
¿Qué puede hacer la flor silvestre, pequeña,
blanca, sin siquiera un rojo?
Te alejas aunque me digas lo contrario,
presiento que para ti no soy nada más que
un pétalo a la deriva, sin ornamentos,
un simple abrojo…
Te alejas y me alejo, me voy por otro camino
donde las mariposas del invierno beban
mi esencia hecha de ilusiones y forjada
en despojos.
Me he quedado huérfana de estaciones,
me voy y conmigo llevo sin quererlo
sal y sangre entre mis ojos.





VOCES DE MI SILENCIO


Te espero…

Sé que te encontraré a la vuelta de mis sueños
amarrado a las madrugadas que se pierden
sin remedio,
marinero de mis noches con tu proa hacia el faro
que ilumina mis desvelos,
marinero de mis noches en la barca del destino,
mi destino, pobre celo
que custodia un fantasma entre notas destempladas
que se anclan en mi cielo.
Te espero…
y en la espera voy gozando el sabor de aquellos besos
que hoy anidan en mi pecho
poblados de rumores, colmados de retornos, compañeros
entrañables duendes de mis versos.
Y esa magia tuya, fanal de mis quimeras, ardiente
fuego dormido en mi lecho
sabe del temblor de mis suspiros cuando susurro
tu nombre que nace de
mis silencios.


Les dejo su Web para que la visiten, es increíblemente bella.