A las miles, de miradas perdidas
que buscaban selladas salidas
en un mapa sin latitud.
A ese beso, que he traspasado
sin consulta previa a mi abogado
y que guardé en tu baúl.
A los versos, que escribí con dulzura
que acabaron en tu sucia basura
y que nunca nadie cogió.
Y yo, que taché de embustera
a la vida, por dejarme fuera
del amor de verdad.
A los besos de un día
que no soñabas
que no vivías
que no buscabas
que no sentías.
Al era yo, el que solo amaba anoche
y que siempre espera un reproche
ya que ella no me quería.
Al destino, que fue más astuto
y encima, me tacha de bruto
por quererla y ella a mi no.
A los te quiero, que no fueron ciertos
y que ahora, y aunque digas lo siento
no veo
tu cara al soñar.
Les dejo su Web para que lo visiten.