No pedí venir a este mundo
Y llegue maldecido por quien me dio la vida
Fui animal sin dueño comiendo porquerías
Crecí con el alma dura y fría
Nunca sentí ese calor que te humaniza.
El odio y resentimiento ocuparon
Un lugar en mi miserable vida
Y así me hice de malas compañías
Y me dije por fin tengo una familia.
Mi cuerpo de niño se sentía viejo.
Sintiendo los azotes como abrazos
Llorando en silencio mi desdicha.
Tuve que robar para calmar el dolor
Que sentía en mis entrañas vacías
Dolor que solo siente el que nunca vio
Un plato de comida.
Un disparo rompió el silencio de la noche
Acabando con mi vida
Nadie lloro por mi partida.
Pero antes del último suspiro
Sentí caer la lluvia purificando mi cuerpo
Y vi esa luz divina que enceguecía
Era el cielo que se abría para recibirme
Con los brazos llenos de ternura.
12 comentarios:
Un poema triste o más bien descorazonador, pero que al final encuentra la ternura. El cielo siempre se abre para los que siempre se sintieron solos; cercano para los que parecían más lejanos...
No conozco a su autora, Noemí. Pero me ha encantado leerla.
Una cita con las pérdidas que al final se convierten en ganancias.
Feliz domingo.
Abrazo. 🌞
Clarisa, gracias por tu comentario, es bello lo que dices.
Cariños, te deseo una maravillosa semana
Una realidad constante, lindo y triste poema.
Un abrazo
Amiga, se te extrañaba por acá.
magnifico poema y actual el mundo hoy es un caos.
Besos
magnifico poema
habla de la realidad mundial que pasa con los niños y adolescentes.
la cruda realidad
saludos sentir
Damián, gracias por tu comentario, que pases un bello día
Cariños
Gracias Martin por estar y dejar tu comentario, un placer verte.
Cariños amigo mío
Emiliano, gracias por tu comentario, te deseo un bello día
Cariños
Que tristeza me dio al leer este poema, es tan real lo que dice.
un beso
una triste realidad, muy lindo poema
un beso
Vivir, gracias linda por tu comentario, lo valoro mucho porque se que trabajas mucho y no Tenes tiempo.
Un abrazo grande, que tengas un bello día
Describes una realidad mucho más común de lo que creemos, mi querida Noemí.
Una realidad que es un herida, no solo en quien la sufre, también en la humanidad. POrque la humanidad no puede mirar para otro lado, como tantas veces hace.
Para mí, este poema tiene dos valores: la belleza de tratar con valor un tema tan delicado, y la belleza de haberlo hecho con tanta hermosura.
El maltrato me enerba en cualquier situación. No puede haber otra solución allá donde un abusador actúa. Pero especialmente me duele en el caso de los niños, indefensos y que no comprenden, cuya única salida visible es reconocer la autoridad del abusador y someterse sin compasión.
Me alegro de que hayas tenido el valor de afrontar un tema as. Muy bien hecho!!! Y te animo a no dejar de hacerlo
Mucho ánimo y un enorme abrazo, querida amiga!!!
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